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Oct

El futuro mercado del vehículo eléctrico

Written on October 8, 2009 by Oscar Ciordia in Uncategorized

Comienzo una serie de posts sobre la ahora tan famosa temática del vehículo eléctrico.

Para hacer un poco de “boca” os pongo un gráfico, más conceptual que otra cosa, que ilustra lo que en definitiva condiciona el desarrollo del mercado futuro de un vehículo eléctrico:

desarrollo de mercado del VESi seguís leyendo os trato de explicar lo que se sintetiza en la gráfica

En el gráfico se trata de explicar el desarrollo futuro del mercado de los vehículos eléctricos a baterias (BEV y área en azul) en comparación con el vehículo de combustión interna actual (ICE área en gris). Para ello el gráfico muestra en el eje X los años y en el eje Y el coste total de la movilidad en cada tipo de vehículo (euros de energía consumida al recorrer 100 km.) este coste incluye también, en el caso del BEV la amortización de las caras baterías que necesitan.

Para cada tipo de vehículo se pinta el área delimitada por dos rectas, el mejor y el peor escenario. En el caso del BEV el mejor caso representa una aceptación de la nueva tecnología por parte del cliente grande con lo que las economías de escala benefician la reducción de coste de las baterías. El peor caso es el opuesto (aceptación baja e inexistencia de economías de escala).

En el caso del ICE el mejor caso es una tendencia sostenida de mejora de la eficiencia de estos motores (menor consumo de combustible para una potencia dada) junto con un aumento muy moderado del precio del combustible. El peor caso es también el opuesto (aumento considerable del precio del combustible).

Pues bien, el punto donde se cruzan estas áreas, y para simplicar tomamos un escenario intermedio de cada una de ellas representado por una línea recta en su interior, es donde se supone que el BEV comienza a ser una alternativa económicamente viable per se (sin subsidios de ningún tipo) al ICE.

Como podéis ver, cruzando mejor caso del BEV con el peor del ICE, tendríamos el escenario más optimimista posible y eso nos situa no antes de 2015!!!. El escenario “nominal” donde se toman los casos nominales de cada tecnología nos “planta” en el 2019!!!.

En resumen, sin ayudas ni incentivos, sin impuestos que graven sustancialmente los ICE, en definitiva dejando a “la mano oculta” del mercado actuar, tendríamos que esperar al 2020 para comenzar a ver un mercado real de nuevas propulsiones desarrollándose. ¿Merece la pena acelerar el proceso en aras del medio ambiente?

Comments

Markus Klaus October 8, 2009 - 3:50 pm

En mi opinión, el coche eléctrico no tendrá futuro hasta que no se define, quien, como y a que precio se producirá la electricidad necesaria.

Luis González October 8, 2009 - 4:19 pm

La respuesta ya la ha dado el mercado. En el último Salón del Automóvil de Frankfurt -el más grande y con mayor muestra tecnológica del sector- la mayor parte de los fabricantes exhibieron concept cars muy elaborados, algunos de los cuales comenzarán a llegar al mercado en 2011.

Parece que Renault/Nissan y GM van a la cabeza, pero hay muchas soluciones y tecnologias interesantes, por parte de fabricantes -de vehículos y baterias- y proveedores de servicios.

Esta respuesta del mercado es consecuencia también de la mayor conciencia medioambiental del público, a lo que ha contribuido también de forma decisiva la crisis actual.

Las compañías eléctricas ya han dado respuesta a su capacidad inmediata e interés en el suministro de energía, que resultaría a un coste de una quinta parte del precio de la gasolina.

Quedan otras muchas cosas por solucionar (redes de distribución, mantenimiento, cambio baterias, etc.) que van a tener respuesta proximamente.

Óscar Ciordia October 21, 2009 - 10:02 am

Pienso que la mejor manera de analizar si el futuro vehículo eléctrico será una realidad o ficción es tratar de identificar la “propuesta de valor” que estos vehículos tendrán frente a los tradicionales, eso si, siendo honestos y pensando también en las naturales mejoras que estas propulsiones basadas en combustibles fósiles tendrán.

Analizemos primero las propuestas de valor de los híbridos enchufables, pues se supone que son el puente entre los propulsores actuales y los futuros eléctricos “puros”:

* Menos emisiones “in situ” tanto de contaminantes locales como de GEIs
* Beneficios derivados de legislación local: parking grátis en áreas reguladas, acceso a áreas restringidas, …
*
Y no se me ocurren muchos mas. No podemos decir que el coste de la movilidad por Km sea menor mientras no sepamos cual será el consumo de los nuevos MCI optimizados así como la relación entre el coste del combustible líquido y el Kwh. Tampoco podemos afirmar que las emisiones “globales” serán menores sin hacer hipótesis sobre el futuro mix energético que está detrás de la generación de cada Kwh. Tampoco podemos hablar de un menor coste de adquisición sin hacer hipótesis sobre la evolución futura del coste de baterías así como de su durabilidad…..

En definitiva, a día de hoy, y “a pelo”, el vehículo eléctrico necesita acompañarse de una serie de hipótesis que han de darse en el futuro necesariamente para que pueda “despegar” en el actual reino de los MCI.

En síntesis, y sin ser exaustivos serían:

* Mix energético con gran peso de nucleares y renovables.
* Apoyo decidido de las administraciones locales para dotar a la movilidad eléctrica de ventajas.
* Reducción del coste y duración de las baterías.

Solo bajo estas hipótesis, el futuro comprador se decidirá a renunciar a la autonomía que le da el MCI en comparación al vehículo eléctrico de baterías. El híbrido enchufable lo tiene un poco mejor desde el punto de vista de la autonomía. El resto son “castillos en el aire”.

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